Origen:
Cucurbitácea originaria del sur de Italia.
Morfología/Estructura:
Es una planta vigorosa con buena cobertura foliar y rusticidad, se caracteriza por tallos
engrosados que pueden enroscarse y arrastrarse por el suelo, hojas
grandes de dientes finos y un color verde intenso uniforme. Los
frutos tienen forma cilíndrica con un hinchamiento en la base, una
longitud de 70-100 cm y un diámetro de 15-20 cm con un peso que
varía entre 10 y 20 kg según la cantidad de frutos por planta. La piel
es fina, de color verde oscuro con rayas verde claro. La pulpa es
firme, de color rojo anaranjado, dulce y con un ligero sabor a nuez
moscada.
Suelo:
Prefiere suelos de textura media, ligeros, profundos y bien
drenados.
Riego:
La exposición al sol es muy importante, deberá recibir luz solar al
menos 8 horas diarias, riego regular, abundante pero sin
encharcamiento.
Siembra:
Su siembra es directa colocando 4-5 semillas por sitio.
Se recomienda incorporar al terreno abono
orgánico y fertilizante rico en Potasio (K).
Cosecha:
Con un periodo vegetativo
de hasta 120 días, los frutos se pueden conservar en un ambiente
protegido y la sombra durante varios meses después de su
recolección.
Usos:
Se consume tanto fresco como cocinado en platos
dulces o salados. La pulpa es rica en sales minerales, azúcares,
fibra dietética, potasio, vitamina C y betacaroteno.