Origen:
Planta originaria de la región andina de América del Sur.
Morfología/Estructura:
Planta trepadora, de bellas flores alargadas tubulosas, de color rosado y blanco amarilloso, frutas de tamaño mediano, de color verde rugoso y amarillo en la maduración, carnosa con mucha semilla y con una membrana de sabor un poco ácido, agradable y perfumado; hojas treboladas.
Clima:
Frío moderado, idealmente entre 1.800 y 3.000 msnm. Las temperaturas óptimas oscilan entre 12°C y 16°C.
Suelo:
Prefiere suelos francos, profundos, fértiles y con excelente drenaje para evitar la pudrición de raíz. El pH ideal es entre 5,5 y 6,3.
Riego:
Necesita una humedad constante. El riego debe ser más frecuente durante las etapas de floración y fructificación.
Siembra:
Se siembra en lineas a distancias de 4 a 6 m en hoyos bien abonados con mucha materia orgánica y algo de fertilizantes químicos con Fósforo, Hierro y Potasio.
Cosecha:
El sistema de cultivo más aconsejable es el de viñedo en alambre de forma horizontal. Las podas de los chupones son muy importantes e igualmente guiar la planta abriendo sus brazos a derecha e izquierda sobre los alambres, buscando así una producción más uniforme evitando también que se enreden con las demás Se recomienda podar para controlar la altura.
Usos:
Su fruta se usa principalmente para hacer jugos y sorbetes de un delicioso sabor tropical. Por tener sustancias sedantes principalmente en su cáscara se recomienda para controlar el estrés e igualmente el uso de su cáscara sirve para reducir los desarreglos intestinales.