Origen:
Lechuga de origen italiano de hoja suelta, crece en pequeños montículos.
Morfología/Estructura:
Presenta un intenso color rojo es la presencia de antocianinas, unos pigmentos naturales, los que le dan el color particular al borde de las hojas que son muy rizadas, de textura suave resulta muy atractiva en el plato. Se caracteriza también por su sabor amargo. Esta variedad es una de las denominadas de
corte, porqué, a pesar de que se suele comercializar entera se pueden recolectar las hojas sueltas.
Clima:
Temperaturas templadas entre 10°C y 22°C.
Suelo:
Es una lechuga que requiere suelos francos, ricos en materia orgánica y bien drenados. Se trata de un cultivo que no tolera la acidez y se adapta mejor a suelos ligeramente alcalinos. El pH óptimo se sitúa entre 6,7 y 7,4. Además, es una planta medianamente resistente a la salinidad.
Riego:
Es vital mantener el sustrato constantemente húmedo con riegos frecuentes pero sin encharcar.
Siembra:
Se puede iniciar en semilleros o siembra directa, enterrando las semillas a una profundidad de 2 cm aproximadamente. Se recomienda plantar con una separación de 20 a 30 cm entre plantas.
Cosecha:
Generalmente lista para cosechar entre 80 y 100 días después de la siembra. Se pueden cosechar hojas sueltas (permitiendo que la planta siga produciendo) o la planta entera al llegar a su tamaño máximo.
Usos:
Muy recomendable para aquellos que tengan digestiones lentas y pesadas. Se suele utilizar en ensalada sola o mezclada con otros tipos de lechuga. Esta lechuga destaca por su efecto colerético, por lo que previene la formación de cálculos biliares.