Origen:
Originaria de los Andes (Perú).
Morfología/Estructura:
Planta herbácea, semi-arbustiva, puede crecer hasta 1.3 m, pero en invernadero puede llegar hasta 2 mts. En los nudos del tallo tiene varias yemas de donde brota una hoja, otras ramas y una flor. Las hojas son acorazonadas y alternas desde la base del tallo hasta el ápice, las flores amarillas con centro púrpura tubulares y hermafroditas. El fruto es una baya carnosa, envuelto en un cáliz globoso, de color verde que cambia a amarillo dorado cuando llega a su madurez.
Clima:
Requiere climas fríos moderados a templados (13°C-18°C).
Suelo:
La uchuva no tiene grandes requerimientos para su establecimiento, sin embargo es conveniente tener en cuenta para mejores cultivos un suelo de textura areno-arcillosa con alto contenido de materia orgánica, buena capacidad de retención de agua y a su vez bien drenado.
Riego:
Necesita riego constante, evitando el encharcamiento.
Siembra:
Para mejores resultados sembrar en semillero, cuando la planta tenga dos pares de hojas transplantar a bolsas negras de 1 kg y mantener en un sitio con iguales características al de su destino final. Distancia de Siembra 2x2 metros. Las podas de control de crecimiento son importantes. Es una planta poco exigente para su cultivo y responde bien a los cuidados y abonos, se recomienda tener un espacio de siembra con distancias de 6 x 6 metros.
Cosecha:
Inicia a los 5-7 meses y se realiza manualmente cuando el cáliz que recubre el fruto cambia a color café pajizo.
Usos:
El consumo de la uchuva es recomendado para purificar la sangre, ayuda a eliminar la albúmina, es eficaz en el tratamiento de la diabetes, la artritis y es un fruto aconsejado para la próstata.